Desaparecidos en combateFIAT COUPÉ Y RENAULT AVANTIME
En el mundo del automóvil se producen bajas, como en las guerras, y en muchas ocasiones suelen ser vehículos que nos da tristeza ver desaparecer. Hoy recuerdo dos casos que personalmente lamento sinceramente que hayan desaparecido para siempre: el Fiat Coupé que diseñó Christopher Bangle y el Renault Avantime que fabricaba Matra.
Y ambos casos son vehículos que no he poseído, pero que me hubiera gustado poseer, si bien las circunstancias de cada momento lo impidieron. El Fiat era un coche que estéticamente me llamó la atención, y por ello me fijé en el diseñador, Chris Bangle, que en realidad inició su carrera a la fama cuando se integró en BMW. El Fiat, con su capacidad 2+2, precio razonable y prestaciones (la última versión tenía 220 CV) era un vehículo idóneo para que viajasen rápido dos personas, y lo bastante compacto para ciudad, donde podían añadirse otras dos para cualquier desplazamiento de actividad social, familiar o de amigos.
¿Qué movió a Fiat para eliminarlo de su lista? A los que he podido preguntar no han sabido responderme, porque la marca italiana no lo ha sustituido, y sólo me cabe razonar que quizás para centrarse en otro tipo de vehículos dejando a su hermana Alfa Romeo el protagonismo de lo deportivo. En cualquier caso me dio pena la desaparición del Coupé italiano.
Esto pasaba hace ya un par de años, y recientemente hemos tenido otra baja importante: el Renault Avantime.
Fue este un coche que al principio no me convencía, porque no veía claro a quién podría interesar. Cuando lo probé por primera vez ya empezó a gustarme. Reconocía que el asunto de sus enormes puertas era un hándicap, pero claramente no había otra solución salvo parar el tráfico cuando alguien se bajase con una puerta de esas dimensiones sin tope de apertura. Aceptando esa condición, el resto fue gustándome cada vez más: su enorme maletero, sus cuatro plazas de un confort inigualable, la visibilidad, el disfrute del paisaje y una “tenue de route” propia de un deportivo.
Era un coche espectacular. Y ha desaparecido por problemas de su industrialización soportada por Matra. La carismática marca francesa que realizó sensacionales vehículos, maestra de los monovolúmenes Espace no ha podido soportar la pérdida de la cuarta generación del monovolúmen que le dio la vida durante tanto tiempo, y sin proyectos rentables tampoco ha podido ofrecerse a ninguna multinacional inversora.
Es otro automóvil que me da pena ver desaparecer, porque además no pudo llegar a demostrar al gran público sus enormes cualidades, quizás por su avanzado diseño y sus propuestas inusuales y controvertidas.
Ambos, descansen en paz.






