Alfa Romeo Giulia Sprint GT-1300Rosso Corsa
Pocas marcas han conseguido sobrevivir en el mercado desde los lejanos comienzos de la industria del automóvil hasta la actualidad y menos aún han logrado mantener viva de forma constante la aureola de vehículos deportivos hasta el más modesto de sus modelos. Una de este limitado grupo es Alfa Romeo.
El modelo que hoy traemos a nuestras paginas ha servido de base en sus diferentes versiones, al desarrollo de verdaderos ”monstruos” capaces de doblegar en los más diversos circuitos y carreteras del mundo, a vehículos con prestaciones muy superiores; las preparaciones llevadas a cabo por “Autodelta” departamento oficial de competición de la marca, en sus instalaciones situadas en Milán, dieron paso al nacimiento de los GTA, los cuáles ostentan un palmarés cuya reproducción ocuparía por si sola una página de nuestra sección, por lo que, y solo a título ilustrativo, mencionamos los varios Campeonatos de Europa de turismos obtenidos.
El origen de la marcaLa gestación de Alfa Romeo se remonta a los primeros años de este siglo, cuando la marca francesa Darracq, siguiendo los pasos de otras fabricas de automóviles galas, accedieron al mercado italiano, utilizando para ello diferentes caminos, optando en el caso que nos ocupa por instalar en las proximidades de Milán una factoría de montaje de los modelos fabricados en Francia.
Sus comienzos fueron difíciles y cuando en el año 1909 los responsables de la “Societa Italiana Automobili Darracq” estaban planteándose abandonar el proyecto, un grupo de inversores italianos decidieron hacerse con el control de la empresa y romper los contratos con Francia.
De esta forma fue como nació en 1910 la “Anónima Lombarda Fabbrica Automobili”, “A.L.F.A.”, cuyo primer producto, el tipo 24 HP, diseñado por Giuseppe Meros, salió de la fabrica de Portello, llevando sobre su radiador el escudo que tan familiar nos resulta en la actualidad, con la cruz roja y la serpiente, símbolos de las enseñas heráldicas de Milán, al que con posterioridad, a partir de 1925, se le añadiría en su contorno la corona de laurel como consecuencia de la llegada de los primeros éxitos deportivos.
El inicio de la Primera Guerra Mundial y las consecuencias económicamente negativas propias de la misma forzaron en 1915 a los responsables financieros de la fábrica a ceder su paquete accionariado al ingeniero Nicola Romeo, industrial especializado en la construcción de maquinaria destinada a la minería y que después de la guerra recuperó la construcción de automóviles dirigidos a uso civil, tras varios años fabricando casi en exclusiva con fines militares, diversos tipos de productos, incorporando su apellido al escudo de la marca a partir de 1920 y demostrando su capacidad industrial y financiera en la evolución posterior de la fábrica.
La Targa Florio de 1923 sería el punto de partida de la carrera de éxitos deportivos a la que anteriormente hacíamos alusión; pues Alfa Romeo, que participaba con su modelo RL Corsa, situaba al final tres coches entre los cuatro primeros clasificados, 1°, 2° y 4° puestos, con pilotos como Antonio Ascari y Enzo Ferrari; dos años mas tarde, en 1925, conseguirían su primer Campeonato del Mundo con un vehículo de Gran Premio, el P2, con el piloto Brilli Peri al volante, y contando ya en aquel momento con un Departamento de Competición del que era responsable Vittorio Jano, pues los dirigentes de la fábrica eran conscientes de la importancia de la competición en el crecimiento de las cifras de ventas; planteamiento y filosofía de marca que, como antes citábamos, siempre se mantuvieron presentes con el paso de los años, posiblemente ahí está el origen del ... Cuore Sportivo ...al que aun hoy en día aluden sus mensajes publicitarios.
Pero demos un salto en el tiempo y centrémonos en los años 60, pues es en esta década donde se encuadra nuestro protagonista.
Útil, práctico y velozEstas palabras podrían formar parte del lanzamiento publicitario de esta serie, pues la marca italiana pretendía con el lanzamiento del Giulia en 1962, poner en el mercado unos automóviles con precio asequible pero con unas prestaciones de niveles que les acercaban a modelos mas caros. Ello supuso alcanzar interesantes cifras de ventas y además obtener un abanico de clientes fieles a la marca conocidos coloquialmente por “alfistas” los cuáles se convertirían en los principales “apoyos” publicitarios de la marca.
Con el encargo del diseño de una nueva carrocería coupé a Bertone, el Giulia ganaba en aspecto deportivo, pues la “mano” del prestigioso carrocero se nota en cada uno de los ángulos por los que veamos al Sprint GT; el frente es realmente agresivo, los dos faros de generosas dimensiones y la original posición que ocupan los pilotos, justo en el vértice de las aletas, rematan perfectamente la amplia parrilla de ventilación, en la que destaca el escudo de la marca; lateralmente el modelo sigue una línea redondeada y carente de aristas y ángulos marcados lo que le da un aspecto homogéneo, y por detrás destaca la sencillez y ausencia de elementos superfluos destacando los pilotos que mantienen la forma típica de la época de fabricación.
En definitiva el objetivo del fabricante de ofrecer un coupé deportivo y económico consideramos que ha sido totalmente logrado y de hecho su éxito de ventas no se hizo esperar posicionando a la marca en excelente situación de mercado, no solo en Italia; a ello sin duda ayudó la repercusión comercial derivada de los logros alcanzados en competición por los rapidísimos GTA desarrollados por Autodelta.
Al volante del AlfaAl acercarnos al Giulia Sprint GT apreciamos con detalle el bonito y racing resultado de la decoración exterior muy en línea con los años 60/70, de hecho el modelo sirve de base para la fabricación de un coche de Slot que ha sacado al mercado la firma Team Slot, uno de sus patrocinadores, cuyo anagrama luce sobre el capó.
En el interior llama nuestra atención la amplitud de espacio disponible lo que nos depara una sensación de comodidad pocas veces encontrada en un automóvil deportivo, la carencia de moquetas, los baquets, arneses, etc. terminan de meternos de lleno en el ambiente mas racing; el salpicadero acabado en un material sintético de imitación madera está dotado de cuatro grandes indicadores en los que se recoge amplia información como suele ser habitual en los coches de origen italiano, después de una rápida visualización general de la información que nos ofrecen mientras escuchamos atentamente los comentarios del propietario del vehículo, Francisco Alonso, nos disponemos a iniciar nuestro ensayo por una sinuosa carretera de montaña que consideramos nos dará la medida de las posibilidades “racing” del coche.
Al poner el motor en marcha de forma inmediata apreciamos las “virtudes” de llevar el escape con salida lateral, pues nos envuelve un ronco sonido desde luego impropio de un motor de escasos 1.300 cc de cilindrada; insertamos la primera notando ya desde el principio la excelente posición y precisión de la palanca de cambios - una de sus características que más nos ha gustado - el coche inicia la marcha subiendo rápidamente de vueltas, por lo que nos exige una activa utilización del cambio; la posición del pedalier está perfectamente adaptada a su uso en conducción deportiva y casi sin damos cuenta nos encontramos enlazando una serie de curvas separadas por pequeños tramos rectos, en las que podemos apreciar el comportamiento neutro del bastidor, y la excelente dirección, que nos permite realizar la trazada justo por el lugar elegido.
Si el ruido nos hacía pensar que la mecánica no corresponde a un vehículo de tan corta cilindrada, su agilidad y nivel de recuperación - eso si llevándole siempre en un régimen de giro elevado - incluso superando fuertes pendientes en las que las curvas muy cerradas nos obligan a levantar el pie nos asombra todavía mas; es entendible ahora el excelente resultado logrado por los hombres de Autodelta partiendo de esta misma base y mecánica, la cual “estiraban” hasta obtener 160 CV, lo que unido a la profunda reducción de peso, del orden de 200 kg. mediante el empleo de aluminio en diversas partes de la carrocería, dejándolo en solo 700 kg., le convertía en un difícil rival. El punto que menos nos ha gustado son los frenos, pues consideramos que no están al nivel del Alfa, sobre todo en condiciones de exigencia extremas.

Alfa Romeo Giulia Sprint GT-1300
MOTOR
TIPO: 4 cilindros en línea
POSICIÓN: delantera longitudinal
CILINDRADA: 1.290 centímetros cúbicos
DIÁMETRO POR CARRERA: 74 x 75 mm.
POTENCIA MÁXIMA: 103 caballos a 6.750 r.p.m.
DISTRIBUCIÓN: doble árbol de levas en cabeza
ALIMENTACIÓN: dos carburadores Weber dobles 40ø
REFRIGERACIÓN: por agua
TRANSMISION
TRACCIÓN: trasera
CAJA DE CAMBIOS: manual, 5 velocidades y marcha atrás.
EMBRAGUE: monodisco en seco
BASTIDOR
CARROCERÍA: coupé de dos puertas (cuatro plazas).
BASTIDOR: monocasco autoportante
SUSPENSIÓN DELANTERA: independiente, por paralelogramos, muelles y amortiguadores hidráulicos
SUSPENSIÓN TRASERA: puente trasero rígido, con muelles y amortiguadores hidráulicos
FRENOS: A disco en las cuatro ruedas, con servo.
DIRECCIÓN: tornillo y rodillo
DIMENSIONES: largo: 4,08 m. ancho: 1,58 m. alto: 1,31 m.
NEUMÁTICOS: Pirelli 185/70 14
LLANTAS: chapa de 5”x14”
TANQUE GASOLINA: trasero (46 lit.).
PRESTACIONES
VELOCIDAD MÁXIMA: 176 kilómetros por hora.
ACELERACIÓN 0-100 KM/H: 11 segundos







