Harm LagaayDiseñador jefe, Porsche
Este apasionado por el diseño ha tenido con Porsche una relación boomerang, iniciándose casi como aprendiz, y volviendo a la marca de Stuttgart en la que lleva veinte años con una fructífera trayectoria de éxitos profesionales.
Harm Lagaay nació en La Haya, pero por razones familiares (su padre trabajaba en Shell) viajó muchísimo durante su infancia y adolescencia, desde Borneo hasta Latinoamérica. Su pasión por el diseño empieza realmente por una pasión por el dibujo. Aunque recibió una enseñanza técnica en el Instituto de Técnica Automóvil de Driebergen, en Holanda, su formación es realmente autodidacta. Trabajó para Simca como dibujante técnico de 1968 a 1969. Entró a trabajar en Porsche KG en 1970, en el departamento de diseño automovilístico. Allí, cuando apenas era un junior bajo la dirección de Anatole Lapine —creador del 928— llevó a cabo el proyecto 924, destinado en un primer momento para VW y luego asumido por la propia Porsche. También es obra suya el famoso 917 “Cerdo” pintado de rosa y con los nombres de cada uno de los cortes posibles en el ganado porcino. Lagaay dejó Porsche para trabajar en Ford Colonia, donde dirigió el estudio de diseño avanzado y formó parte del departamento de diseño de automóviles. En esa temporada trabajó en el Fiesta, el Escort y en uno de los elementos más llamativos de todos los Ford que en el mundo han sido: el alerón trasero del primer Sierra Cosworth. En 1985 dio el salto a BMW Technik, una suerte de unidad exclusiva para proyectos de vanguardia fuera de la órbita de los BMW de serie, donde dirigió el estudio de diseño. Fruto de sus desvelos (y de los del ingeniero Ulrich Bez, hoy jefazo de Aston Martin) fue el famosísimo Z1, del que aún disfruta los royalties de ciertas patentes.
Desde 1989 es el diseñador jefe de Porsche AG. Entre sus primeros trabajos allí están el espectacular roadster Panamericana, un regalo de la empresa a su presidente entonces, Ferry Porsche, el abortado Porsche Typ 989 de cuatro puertas, la transformación del 944 en el 968, el 911 Typ 993 y muchos otros proyectos. Bajo su dirección se han llevado a cabo el Boxster (tanto la versión “Detroit” como la de serie), el 996, el Cayenne, etcétera. Lagaay es un fanático de los coches que ha restaurado un Chevron B8 con el que incluso ha competido en carreras de clásicos.
¿Cuál fue su primer coche?
Un DS 19.
¿Qué coches conduce ahora?
Todos los modelos de Porsche y el mayor número posible de coches de la competencia.
¿Qué significó para usted el Porsche 924?
Mi propuesta de diseño del 924 para este proyecto se escogió justo después de empezar a trabajar en Porsche, en 1971. Aunque esta decisión me hizo muy feliz yo no me daba cuenta de cuáles serían las consecuencias: como la supervisión del diseño, la posibilidad de llevarlo a cabo, etcétera. Al final todo salió bien, pero aún pienso que podríamos haber sacado algo más de este diseño si no se nos hubiera echado el tiempo encima. El 924 y sus sucesores fueron un gran éxito para Porsche y tuvieron gran importancia para la firma.
¿De cuál de sus diseños guarda un mejor recuerdo?
El BMW Z1 fue un proyecto excepcional porque significó, también, iniciar un estudio de diseño desde cero. Eso significa que hubo que planear, construir y contratar gente. Fue extremadamente agradable. En especial tengo muy buenos recuerdos del equipo que me rodeaba.
¿Hay algún ejemplo de diseño industrial (o de styling, o algún producto industrial), no relacionado con la automoción, que admire especialmente?
Pienso que el diseño moderno de mobiliario ha hecho un avance increíble en un frente muy amplio. Ahí hay un montón de talento. A los diseñadores de automoción nos gustaría ver algo de esa vivacidad en nuestros interiores de coches. Pero nosotros tenemos ciclos más largos y más caros y una evolución de diseño más lenta.
¿De qué coches diseñados se encuentra más sastisfecho?
El Carrera GT (que acabamos de mostrar en el Salón de París) sin duda destaca por su contenido creativo y su fuerza. Mi máximo orgullo son los sucesores del Boxster y el Carrera que estamos desarrollando ahora.
¿Qué arquitecto, escultor, pintor, artista o músico le interesa más?
Los diseñadores artísticos, como Ingo Maurer, Frank Gehry, Lovegroove y Ron Arad, pero también Mendini y Bellini. Porsche sostiene a los estudiantes con talento que están en el Art Center de Pasadena. Es un centro que admiramos mucho. Creemos que en el futuro se deberá revisar la preparación para el trabajo, en todas las escuelas (de diseño de automóviles), porque nuestro trabajo cambia sin cesar. Hay cambios espectaculares en las carreras de nuestros diseñadores y ser consciente de ello por adelantado ahorra energía y frustraciones.
¿Qué diseñadores le han impresionado más?
Frank Gehry destaca como arquitecto artístico, pero por supuesto también está Richard Meier, Jean Nouvel y Claudio Silvestrin. El diseñador de moda Issey Miyake y su equipo son fascinantes. Me encanta leer narraciones de viajes, en especial las de Bruce Chatwin y Paul Theroux.
Pienso que los jefes de diseño de hoy en día son bastante conscientes de la compleja búsqueda de una identidad y un avance en el diseño. Por las razones que sean no todos van a tener éxito, pero todos tienen el potencial para triunfar. Uno de los diseñadores más sobresalientes de todos los tiempos es Giorgio Giugiaro, especialmente sus diseños de los años sesenta, setenta y ochenta. Ha sido, junto con Nuccio Bertone, una gran inspiración para mí.
¿Qué es lo que le llevó a ser diseñador de automóviles?
Estar loco de atar por los coches y por siempre querer diseñarlos yo mismo.
¿Puede usted nombrar el diseño de un coche que admire especialmente?
Tengo un montón de favoritos, pero no una lista fija.
¿Qué es lo que le proporciona inspiración? ¿Le interesan las bellas artes?
Mi inspiración sale principalmente desde dentro y de escuchar y mirar, en el momento correcto, lo que expresan mis diseñadores. Me encanta el cine, el arte y viajar.
¿Le interesa la competición?
He participado activamente en competición desde que empecé en karts a finales de los 60. Desde entonces he ido conduciendo varios coches de competición modernos e históricos. El último que tengo es un Can-Am de 5 litros de cilindrada de los años 70 (un Elfin ME5) y corro con él con tanta frecuencia como me lo permite mi trabajo. La satisfacción más grande viene de montarlo y hacerlo correr de modo que sea más rápido de lo que lo fue nunca antes.
¿Diseño vs styling, forma vs función vs emoción?
No puedo hablar sobre ninguna de esas frases. Son, simplemente, demasiado superficiales. Muy a menudo se utilizan de forma popular para describir las tendencias de diseño. Hay demasiadas categorías diferentes de diseño como para pensar que se pueden generalizar.
Diseño alemán vs diseño italiano, diseño americano vs diseño europeo vs diseño japonés. Diseño “internacional”, diseño “sin fronteras”. ¿Qué opina?
En el mundo del diseño de automoción hay, sin duda, fuertes diferencias entre el diseño alemán, italiano o estadounidense. Ni veo ni quiero ver “diseño sin fronteras”.
¿Hacia dónde se dirige el diseño industrial?
Hacia un espectro cada vez más amplio de mercados principales y riquezas.
¿Qué le diría a un/una joven que quisiera dedicarse al diseño automovilístico?
Todavía es uno de los trabajos más fascinantes del mundo, si uno puede aguantar el ritmo, la presión y la responsabilidad. Esos factores han aumentado de forma considerable en los últimos años. También hay un gran número de nuevos métodos de trabajo a los que los estudios de diseño deben adaptarse.






