Marcelo GandiniEl francotirador
Marcello Gandini es uno de los grandes, grandes nombres del diseño italiano de automóviles. Creador de formas tan espectaculares y llenas de emoción como el Alfa Romeo Carabo, el Lancia Stratos “Zero”, el Lamborghini Miura, el Lamborghini Countach, o el Ferrari 308 GT4.
El maestro Gandini empezó a trabajar en Carrozzeria Bertone y enseguida conectó con el carácter novedoso y singular de la marca (sobre todo si se lo compara con Pininfarina, de corte más estilizado y clásico). Aquellos años fueron fértiles en formas muy espectaculares y chocantes. Gandini es un especialista en poner tensión en el diseño, estirando un tema o motivo de forma brutal, pero sin hacer del conjunto una caricatura. Son imágenes siempre poderosas, de fortísima personalidad, a costa a veces de perder un ángulo o silueta grácil. A Gandini debemos, por ejemplo, las formas planas del Carabo, el parabrisas totalmente envolvente y panorámico del Stratos de calle, ese grito en metal que es el Stratos Zero, el Miura en su totalidad —el último coche verdaderamente sensual de los sesenta—, el Countach y su fascinación por las líneas casi rectas, sus pasos de rueda trapezoidales y su periscopio trasero, el Citroën BX, que aún hoy podría ser una buena pieza de exposición (si nuestra retina no se hubiera habituado tanto a sus formas), el Supercinco, que logró renovar totalmente el aspecto del 5 sin dejar de recordarlo, la tríada del Lamborghini Diablo, el Cizeta y los primeros pasos del Bugatti EB110 (modificado más tarde por un arquitecto francés), el Maserati Shamal, y tantos otros. Hoy se dedica al diseño industrial puro y duro. Entre sus trabajos hay camiones, como la serie Magnum de Renault, o un helicóptero, como el Angel AN 200. También ha hecho algún que otro showcar como el Maserati Biguà o el Stola 81 (una reedición del Stratos para la próxima década). Pero en general se mantiene alejado de salones del automóvil y estas fiestas, e incluso ha comentado alguna vez con ironía que no entiende cómo es que lo siguen llamando para hacerle encargos. Marcello Gandini vive en una casa cerca de Turín, en Musine, donde coexisten los muebles, diseñados por él mismo, los modelos y bocetos de automóviles con, por ejemplo, el cuadro de una madona del siglo XIV.
MAGAZIN Motor ha tenido la oportunidad de someterlo a nuestro cuestionario tipo. En algunos casos, el maestro Gandini se ha tomado la libertad de agrupar las preguntas. Estas son sus respuestas. Como su diseño, algunas de ellas son francamente sorprendentes...
¿Cuál fue su primer coche?
Un Renault 8.
¿Qué coche conduce ahora?
Un Suzuki Wagon R.
¿Qué importancia tiene para usted el Lamborghini Miura?
El Miura es un compendio de los rasgos estilísticos de los grandes deportivos de los años cincuenta y sesenta. Gracias a ésto, pudo gustar enseguida y a todo el mundo.
De entre los coches que ha diseñado, ¿de cuál guarda un mejor recuerdo?
Tengo buenos recuerdos de aquellos coches que se han llevado a cabo en condiciones difíciles (plazos de tiempo muy cortos, equipo de trabajo muy reducido, falta de información) y que, a pesar de todo esto, han tenido un cierto éxito, como el Lancia Stratos, por ejemplo.
¿De qué diseños está más orgulloso, aparte de aquellos en los que está trabajando ahora o acabe de presentar?
Hay algún diseño (son pocos) de los que no me avergüenzo demasiado. (Nota de Magazin Motor: el señor Gandini ha preferido no contestar a la pregunta anterior a ésta (“¿hay algún diseño, fuera de la automoción, que admire especialmente?”)
¿Qué diseñadores le interesan más? Podría nombrar una escuela o corriente de diseño que le guste especialmente? ¿Qué arquitectos, pintores, escultores o músicos le interesan más? ¿Qué diseñadores son los que más le gustan? Qué tipo de actividad le inspira? El cine, el arte, escuchar música, visitar museos? ¿Le interesan las bellas artes?
En lo que se trata de estilo no me interesan demasiado los diseñadores, los arquitectos, etcétera. El estilo en automoción no es arte. Está obligado a gustar, y en el momento correcto, es, para la industra del automóvil, la primera forma de comunicación.
¿Cómo entró usted en el diseño de automóviles? ¿Le interesa la competición automovilística?
Yo era un apasionado de la mecánica. Durante mis inicios chapuceábamos en los coches para competir. Y a veces había que modificar o rehacer la carrocería.
¿Podría nombrar algún diseño de automóviles que hayan llegado a la serie, que le gusten especialmente? ¿Y alguno que le guste, pero nunca haya entrado en producción?
Los Cord.
¿Diseño vs styling, forma vs función, función vs emoción?
Me gusta creer que la forma puede crear la función, puede cambiarla y mejorarla.
Diseño alemán vs diseño italiano, diseño americano vs diseño europeo vs diseño japonés. Diseño “internacional”, “sin fronteras”. ¿Qué opina usted?
Todo eso ya no existe. Pero sí hay la capacidad o la disposición de ciertas empresas de estimular o aceptar la innovación en lo que se refiere a estilo como arquitectura automóvil. Y eso implica seguidores y, por lo tanto, tendencias.
¿Hacia dónde va el diseño industrial?
La importancia del diseño industrial aumenta con la competencia. Cuanta más competencia exista más necesidad habrá de un diseño industrial fuerte e innovador.
¿Qué consejo le daría a un/a joven que quiera dedicarse al diseño de automóviles?
De las escuelas de diseño, un estudiante de cada diez encuentra empleo en los centros de estilo, y uno de cada diez puede sobresalir. Si un joven o una joven quieren tener éxito de verdad en el diseño de automóviles, le aconsejo que no vaya por las escuelas, excepto para aprender a utilizar un lápiz, sino empezar a hacer cosas inmediatamente aunque sea una caja de cerillas. Siempre hay algún amigo que fabrica algo.
Aún así, siempre hay una posibilidad de cada cien, pero es más divertido. Y tiene también una faceta individualista que forma el gusto y el carácter.






