Sergio PininfarinaIng. Sergio Pininfarina
Sergio Pininfarina nació en Turín en 1926. Es hijo de Battista Pinin Farina (el creador de Pininfarina), sobrino de Giovanni Farina (el fundador de Stabilimenti Farina) y primo de Giuseppe Nino Farina (el famoso piloto de Alfa Romeo que fuera campeón del mundo en 1950). Es licenciado en ingeniería mecánica por la Universidad Politécnica de Turín.
Ha trabajado toda su vida en la empresa familiar, Carrozzeria Pinin Farina (más tarde Pininfarina). Director general en 1960 —pasó a director ejecutivo un año más tarde— y presidente desde 1966. Fue profesor (“Diseño de carrocería”) en la Universidad de Turín, de 1974 a 1977. Bajo su dirección y la de su yerno, Renzo Carli, la empresa que fundara su padre hace ocho décadas se ha transformado ahora en un poderoso grupo industrial que abarca el diseño, la puesta en producción, la fabricación y la investigación relativos al automóvil y otros medios de transporte. Ha sido distinguido como Officier de la Legion d’Honneur y como Cavaliere del Lavoro.
¿Cuál fue su primer coche?
Un Fiat Topolino.
¿Qué coches conduce ahora?
Un Ferrari 456, un Peugeot 406 Coupé, un Lancia Kappa Station Wagon y un Mitsubishi Pajero Pinin. Además también pruebo muchos otros coches.
¿Hasta qué punto fue importante para usted haber nacido en una familia orientada hacia el diseño?
Fue fundamental. Todo mi bagaje cultural se ha inspirado en la tradición de mi familia.
¿De qué coche guarda un mejor recuerdo?
El Dino Berlinetta Speciale del Salón de París de 1965, y el Ferrari 456. El Dino, el primer Ferrari de motor central, permitió muchas innovaciones formales y técnicas. Se ha convertido en un todo un hito en el diseño deportivo de automóviles. El 456 une a un exterior de aspecto deportivo (como si fuera un dos plazas) un espacio cómodo para cuatro pasajeros: un objetivo difícil de cumplir.
¿Hay algún ejemplo de diseño industrial (o de styling, o cualquier producto industrial) no relacionado con los coches, que usted admire especialmente?
La Vespa de Piaggio: se diseñó después de la guerra y todavía es moderna y de mucho éxito. Es el ejemplo de que el buen diseño dura para siempre.
¿De qué diseños está usted más orgulloso, aparte de los que está haciendo ahora o acaba de hacer públicos?
Estoy muy orgulloso de mis coches de investigación, especialmente el Ethos 3 y el Metrocubo. El Ethos 3 es un coche compacto de seis plazas, respetuoso con el medio ambiente. El Metrocubo, gracias a las posibilidades que ofrece el Pax System de Michelin, exhibe una arquitectura revolucionaria: con un longitud total de sólo 2,58 metros ofrece habitabilidad para cinco pasajeros.
¿Qué diseñadores (no relacionados con la automoción) le interesan más? ¿Podría nombrar una escuela de diseño que admire o haya admirado en el pasado?
Me interesa mucho la obra de Philippe Starck y la de muchos buenos diseñadores italianos: Por citar algunos, Castiglioni, Magistretti, Munari, Nizzoli, Sotsass, Zanuso.
Aprecio mucho el Art Center College of Design en Pasadena, California, el Royal College of Art de Londres y el Istituto Europeo di Design, aquí en Turín.
¿Qué arquitecto, escultor, pintor, artista o músico, en general, le interesa más?
Como arquitecto, Oscar Niemeyer, junto con los italianos Renzo Piano y Gae Aulenti; Manzú y Moore como escultores; Klee y Kandinsky como pintores. Mis compositores favoritos son Bach y Haendel, y, entre los italianos, Vivaldi.
¿Qué diseñadores admira usted más? ¿A quién admira usted hoy?
Ante todo a mi padre. Y a Dante Giacosa, de Fiat, y a sir Alec Issigonis, el padre del Mini, con el que colaboré personalmente en los años sesenta. Entre los diseñadores de hoy, a Giorgetto Giugiaro.
¿Cómo llegó usted al diseño de coches?
Mi familia estaba inclinada por los coches tanto en la industria como en el deporte. Mi padre era piloto de competición, y mi primo Nino Farina fue el primer campeón del mundo de Fórmula 1. Desde muy joven siempre soñé con seguir la profesión de mi padre.
¿Puede nombrar algún diseño de automoción que admire y que haya llegado a la producción? ¿Y alguno que también admire, pero no haya entrado en serie?
En la primera categoría, nuestro Morris 1100 —que inició un nuevo camino en la arquitectura automóvil de vehículos—, el Alfa 164 y muchos Peugeot, entre ellos el 205 y el 406 Coupé. En la segunda categoría, nuestro Honda Argento Vivo.
¿Qué actividades le proporcionan inspiración? ¿El cine, el arte, visitar museos...? ¿Le interesan las bellas artes?
Me inspiro en la vida diaria, en sus aspectos culturales y en el modo de vida de la gente normal, especialmente los más jóvenes. Por supuesto que me gusta el arte.
¿Le interesa la competición?
Mucho. Sigo con gran pasión el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y, por supuesto, soy un apasionado de Ferrari.
¿Diseño vs. styling? ¿Forma vs. función, función vs. emoción?
El concepto industrial de styling no nació en Europa, sino en los Estados Unidos, donde se crearon los primeros styling centers. Sin embargo, las exageraciones y contradicciones del styling, especialmente en los años cincuenta, mostraron su ineptitud para abarcar la responsabilidad global de un proyecto. El styling empezó a convertirse pues en “diseño”, abarcando todos los aspectos de un proyecto: estética, técnica, funcionalidad. Hoy, diseñar es proyectar, en el más amplio y noble significado de la palabra. El diseño se ha vuelto mucho más importante en los últimos cuarenta años y su valor crecerá espectacularmente en el futuro. El funcionalismo puro ya no es válido hoy. De hecho, incluso si la función permanece inalterada, el gusto de la gente cambia. Esto demuestra que la belleza y la personalidad estética son independientes: si no fuera así, los cambios en el diseño serían mucho menos frecuentes de lo que lo son hoy en día.
Diseño alemán vs diseño italiano. Diseño americano vs europeo vs japonés; diseño italiano vs diseño “mediterráneo”, tal como lo expresa el señor De´Silva. ¿Qué le parece?
En su conjunto, el diseño americano de los últimos años se ha acercado más al europeo. Los japoneses conceden una gran importancia al diseño de automóviles, que ellos exploran en muchas aproximaciones diferentes. En Europa, el diseño alemán expresa funcionalidad; el italiano, emoción.
¿Hacia dónde va el diseño industrial?
Puede contribuir a hacer nuestra vida cotidiana más cómoda; además, nos ayuda a evitar los errores que se cometieron en el pasado, cuando la importancia que se daba a la industrialización era más fuerte que la que se daba al medio ambiente y la cultura.
¿Qué consejo le daría a un(a) joven que quisiera dedicarse al diseño de automóviles?
Ser un diseñador de automóviles es muy difícil. Sólo si le gusta profundamente su profesión y el producto puede uno realizarse en este trabajo. Las escuelas y la formación son importantes, pero lo que marca la diferencia es la aptitud natural para la profesión.






