Renault Laguna GTRenault ha volcado su “savoir faire” y las últimas tecnologías de que dispone en la fabricación del nuevo Coupé de la familia Laguna. Lo malo es que se olvidó de que tiene una marca llamada Alpine, bajo la cual podría haberlo comercializado, creo que con mayor éxito, y con mucho más fuelle para competir con vehículos como BMW u otras marcas Premium. Porque no es lo mismo llevar sobre el capó la “A” cursiva de Alpine, que el rombo de Renault.
Y es que un coche como éste, se merecía tal diferenciación. Primero porque es diferente, segundo porque es deportivo, y Alpine siempre ha producido deportivos, y en tercer lugar y muy importante, porque no es lo mismo decir: “Estoy dudando para comprarme, entre un BMW y un Alpine GT, a decir, entre un BMW y un Renault Laguna GT”. Ellos sabrán porqué lo han hecho, pero creo sinceramente que han perdido una oportunidad de oro.
El nuevo Laguna GT hace honor a sus siglas GT. Es realmente un Gran Turismo, y a tenor de sus características, podemos añadir que un buen deportivo.
La estética externa no tiene nada que envidiar a vehículos de marcas de prestigio. Si hiciésemos una cata quitándole el logotipo del capó, muy pocos apostarían que es un producto de La Regie francesa, y a pocos metros podría confundirse con un Aston Martin.
En el interior, la calidad de materiales es muy buena y excelente la distribución ergonómica de todos los elementos, confort de los asientos, puesto de conducción, etc.
Siguiendo en la línea de lo que ha supuesto la nueva calidad de insonorización de la familia Laguna, el nuevo GT va todavía más allá, haciéndose difícil percibir que cuando cambiamos de la versión V6 de gasolina a la V6 de gasóleo nos propulsa un motor diésel.
Otro de los atractivos (opcional) de la nueva gama, es el tren trasero direccional que funciona en combinación con las ruedas delanteras. Esto no es una novedad en automoción, pero sí poco frecuente. No se trata de un “gadjet” más, sino de añadir una estabilidad espectacular en los giros cerrados, en esas curvas que parecen no acabarse nunca, y que con este sistema podemos trazar como si utilizásemos un compás.
Quizás habría otro detalle que le vendría bien al Laguna GT, es añadir un mando por palancas detrás del volante para utilizar la caja automática de seis velocidades en modo manual, en lugar de la palanca situada frente a la consola.
La nueva familia Laguna GT ofrece inicialmente varios propulsores. El más potente es el V6 de 3.5 litros de gasolina, que entrega 240 CV. Le sigue el 3.0 V6 dCI a gasóleo que alcanza los 235 CV. Después tenemos un 2.0 T de gasolina con 204 CV y dos diésel de dos litros que entregan 150 y 180 CV respectivamente. Más adelante habrá otro motor de gasóleo de 175 CV que utilizarán las versiones que no lleven el sistema 4Control para las ruedas traseras directrices.
La caja de cambios es de seis velocidades automática, que puede funcionar sóla, o a través de la palanca de cambios a impulsos.
Las prestaciones de los motores más potentes de gasolina y diésel son semejantes, incluso parece ligeramente más rápido el diésel en los primeros 200 metros, por tirar desde más abajo. La velocidad máxima también es prácticamente la misma.
Los acabados pueden ser tres: Coupé, GT e Initiale, que se diferencian en el equipamiento y combinaciones de motores y cajas de cambios.
En el primer nivel encontramos como más importantes: 6 airbags, ABS, asientos regulables en altura, llantas de 17 pulgadas, radar de proximidad trasero, control de presión de neumáticos, ESP, faros bi-xenon con lavafaros, radio CD, etc.
Se añaden en el nivel Coupé: 4Control (4 ruedas directrices), faros de xenon direccionales, llantas de 18 pulgadas, pedales de aluminio, radar de proximidad delante y detrás, tapizado de cuero, espejos retrovisores eléctricos, etc.
Y finalmente, el Initiale añade a la versión anterior, los asientos delanteros eléctricos calefactables y con memoria, el sistema IT System que incluye navegador y telefonía, y Radio con Audio Premium, pero curiosamente el sistema 4Control es una opción, así como las llantas de 18 pulgadas.
Como resumen podemos decir que no parece un coche de un generalísta. A sus buenas prestaciones (al menos con los dos motores potentes que hemos probado), se une un innegable confort de marcha en el que destaca su perfecta insonorización y comportamiento, éste último realzado por el sistema 4Control de ruedas traseras directrices.
La calidad de materiales del interior se percibe en todos los elementos, y está a la altura de marcas Premium de renombre, de ahí que sea extraño que la marca no haya producido esta familia bajo el amparo de Alpine.






