Opel Meriva TurboProbamos esta versión de 120 CV
Hemos tenido ocasión de probar una unidad del Opel Meriva, con la versión de motor 1.4 Turbo de 120 CV. Nada más arrancar, y a los pocos metros, ya percibo que la suspensión es uno de sus puntos fuertes. Absorbe bien, sin sequedad, y con un buen recorrido de alturas, que normalmente no encontramos en los vehículos utilitarios y algunos monovolúmenes de precio medio.
Este vehículo, que podemos catalogar como SUV en esta nueva jerga del idioma automovilístico, ofrece una singular apertura de puertas (FlexDoor), que en lugar de lo habitual en cada costado contrario a la marcha, la trasera abre al revés, proporcionando un mejor acceso a los pasajeros de atrás pues la máxima anchura coincide con la zona de acceso. Este sistema sólo lo tiene hoy en día el Rolls Royce Phantom.
En el motor no me voy a parar mucho, puesto que cada comprador hará su elección (diésel o gasolina) y su potencia. Decir no obstante, que los 120 CV de esta versión 1.4 litros, tienen una buena respuesta, resultando un propulsor muy agradable y silencioso.
Inicialmente la gama está disponible con tres propulsores de gasolina :1.4 de 100 CV, 1.4 Turbo de 120 CV y 1.4 Turbo de 140 CV, y dos diésel :1.3 CDTI de 75 CV y 1.7 CDTI de 101 CV.
La gama Meriva en general, ha sido dotada de muchas posibilidades de opcionales,
pero las versiones más baratas (15.000 euro) tienen un equipamiento escaso. Tienen dos airbags y dos reposacabezas en las plazas posteriores —el central, es opcional— y no incorporan ni aire acondicionado ni equipo de sonido. Entre las mejores opciones destacan: el sistema de iluminación adaptativa con alumbrado lateral y alumbrado en curva, sensor de presión en los neumáticos, asistente de arranque en pendiente (Hill Holder), o un techo panorámico de cristal de generosas dimensiones.
Otra de las cualidades del Meriva es la posibilidad de mover los asientos traseros lateralmente. Si se elimina (abate) la zona central, las dos plazas laterales puede correr y acercarse, para configurarse como un cuatro plazas. La ventaja es estar más lejos de la puerta en caso de un impacto lateral. También se puede regular la inclinación de los respaldos.
Cierra nuestro apartado de virtudes, la calidad de materiales y revestimientos de todo el interior, que mejora con creces la versión anterior. La sensación de calidad percibida es bastante alta.
No me ha gustado el sistema de freno de mano eléctrico, ni la raquítica guantera, que obliga a buscar otros huecos para meter cosas.
En general el nuevo Meriva no tiene nada que ver con el anterior, y es realmente una opción más que competitiva a los monovolúmenes o SUV de su tamaño e incluso superiores. Los que prefieran una versión diésel tendrán que esperar unas semanas a los lanzamientos de estas motorizaciones.







