Paul NewmanPaul Leonard Newman finalizó la última película de su vida el pasado 26 de septiembre, tras luchar contra el cáncer unos cuantos meses. A sus 83 años, sus intensos ojos azules se cerraban por última vez en su rancho de Westport (Connecticut) dejando tras de sí un rastro de bonhomía y ejemplaridad en todas sus facetas públicas y dicen que también en su vida privada, compartida en su mayor parte con Joanne Woodward, también artista de cine, desde 1958. Dos Oscar de la Academia y un Globo de Oro son quizás escasas recompensas para su extensa carrera cinematográfica, pero el imborrable recuerdo de sus películas para los que hemos sido sus contemporáneos, no deja lugar a dudas de su derecho al Olimpo de los grandes actores, con sus actuaciones magistrales en “Marcado por el odio”, “El zurdo” , “El largo y cálido verano”,”La gata sobre el tejado de zinc”, ”Dulce pájaro de juventud”, “El premio”, “Harper” , “El golpe”, “El color del dinero”, “Aeropouerto”, “El coloso en llamas” y un larguísimo etcétera, sin olvidar la que más nos interesa a los aficionados al automóvil: “500 Millas”, película que fue la culpable de la inmediata afición de Newman por el automovilísmo llevada hasta los extremos de hacerse corredor. Sólo hay otro caso semejante, que fue el del actor Steve McQueen.
Paul Leonard Newman nació un 26 de enero de 1925 en Shaker Heights (Ohaio), ciudad donde sus padres Arthur y Teresa tenían una tienda de productos deportivos.
Realizó estudios primarios en el Malven Grammar School y en Shaker Heights School. Tras el servicio militar cumplido en la Marina entre 1943 y 1945, vuelve para graduarse en economía en la Universidad de Kenyon. Sin embargo su interés estaba por la faceta de la interpretación, que ya había practicado en la Universidad, ingresando en el Actors Studio. Allí conoce a la que sería su primera mujer Jacky Witte, con la que tiene tres hijos: Scott, Susan y Stephanie y de la que se divorcia en 1958 tras nueve años de matrimonio.
Sus primeras escaramuzas en el terreno de la interpretación se producen en series de televisión y en los teatros de Broadway, donde consigue su primer éxito interpretando la obra “Picnic”, que luego pasaría al cine.
Su primera película fue “El cáliz de plata”, pero su primer gran éxito lo constituyó su actuación en “Marcado por el odio”, donde también compartió cartel con Steve McQueen. A partir de ahí, las películas que hemos mencionado anteriormente constituyen parte de su enorme currículum filmográfico.
Newman se caracterizó por su sensibilidad hacia temas sociales, pero no para buscar notoriedad, como actualmente hacen la mayoría de los actores que predican con mucho marketing y poca sustancia. Newman monta la Fundación Newman's Own, sostenida por una empresa para la producción de aliño para ensaladas, y dedica sus beneficios preferentemente al mantenimiento de centros vacacionales para niños con cáncer. También fundó la Scott Newman, una Fundación destinada a la protección de personas víctimas de la droga, sin duda en memoria de su hijo, fallecido por ese problema.
En 1978 representó a EE.UU. ante la ONU en la Conferencia para el Desarme, y en 1990 fue nombrado “padre del año” por UNICEF.
Corría el año 1968, cuando Paul Leonard Newman inició el rodaje de “Winning” (500 Millas en la versión europea). Tenía entonces 43 años, y al parecer el gusanillo de la velocidad caló en él profundamente, tanto, que empezó a relacionarse con el mundillo de la competición e iniciarse en el Bob Sharp Racing, hasta su primera participación oficial como piloto profesional en 1972. Fue en una carrera en Thompson (Connecticut), pero con anterioridad, en 1970 ya había participado en carreras de la SCCA. En 1976 participa en la clase D-Production con un Triumph TR-6 propiedad de Bob Tullius, y en 1979 en la clase C-Production con un Datsun 280 ZX propiedad de Bob Sharp, ganando en 1985 y 1986 el campeonato de GT-1 con un Nissan 300 ZX.
Pero su mayor logro deportivo obtenido se sitúa en lo más alto del escalafón del automovilísmo: Las 24 Horas de Le Mans. La cita con el circuito de La Sarthe se produce en 1979, haciendo equipo con el piloto alemán Rolf Stommelen y el americano Dick Barbour sobre un Porsche 935, con el que consiguen el segundo lugar absoluto.
Newman también fue co-propietario del Team Newman-Hass-Lanigan Racing, en el que corrieron pilotos como Nigel Mansell, Mario Andretti y él mismo, llegando a ser el piloto profesional más viejo del elenco mundial, actividad que su esposa Joanne llevaba con bastante resignación y paciencia.
En 1972, Newman gana una carrera en el circuito de Daytona, y su reloj, un Rolex Cosmograph rojo se convierte en una leyenda, de manera que la firma relojera saca la nueva serie Rolex Daytona Paul Newman, el mítico “Daytona Diablo”, del que posteriormente en 1999 Newman subastaría la unidad de su propiedad utilizada en la película 500 Millas, para fines benéficos, por 39.000 euro.
Afectado de un cáncer de pulmón, y tras un tratamiento de quimioterapia que no dio resultado, Newman solicitó de su equipo médico volver a su casa para poder morir en paz entre los suyos. Y así fue.
El cine pierde a uno de los grandes actores de la época dorada que también supo dejar escrito su nombre entre las gestas del automovilismo, y la sociedad americana a uno de sus benefactores altamente sensibilizado.










