ColeccionismoCatalogomanía
Gracias a la colaboración de esa gente que no tira nada, que todo lo guarda, podemos ofrecerles hoy un amplio abanico de catálogos del automóvil. En nuestra redacción también hemos desempolvado algunas reliquias del Beetle, de los Ford de los años 50, del RENAULT 4/4, FIAT, etc., que sumados a los que nos han sido cedidos, nos permiten hacer un pequeño viaje en el tiempo para saber cómo era, hace años, la publicidad de las marcas de automóviles.
Podríamos airmar que el automóvil y sus actividades afines, han sido uno de los soportes más sólidos en los que se han apoyado los pioneros del desarrollo masivo de las técnicas publicitarias,pues es evidente que con la llegada y popularización de este invento con ruedas que revolucionó, no solo los métodos de transporte, sino a la sociedad en general, los fabricantes de automóviles han tenido que realizar un amplio esfuerzo para “vendérselo” al mundo entero. Pero esta expansión y éxito no fue inmediata y para ganar cuotas de mercado los fabricantes se han apoyado en diferentes medios publicitarios que les permitiesen “llegar” al gran público; estos medios fueron muy diversos, participación en competiciones, organización de grandes travesías, revistas especializadas, etc. Pero hay un método que - sin duda – ha estado y estará siempre ahí, se trata de los catálogos publicitarios.Exponemos en estas páginas una pequeña muestra de algunos catálogos de distintas marcas y diferentes épocas; años 40/50/60 y 70 en los que podemos apreciar como mediante diferentes estilos, todos los fabricantes destacan las cualidades o mejores “ángulos fotogénicos” de sus productos, ambientando su estilo en busca de la mejor argumentación para llegar al comprador final y convencerle de que es la “suya” la mejor opción.
Si pudiésemos hacer una macro encuesta preguntando cuantas veces un catálogo mas o menos acertado en su argumentación e imágenes nos ayudó a definirnos por uno u otro modelo, sin duda muy pocos quedarían al margen de una respuesta positiva, pues ¿quién no se vio “reflejado” en la imagen “lúdica” que proponía tal o cual catálogo viéndose a si mismo como propietario del vehículo en cuestión?.
Esta claro que la publicidad y otros factores externos condicionan nuestras decisiones cuando se trata de adquirir algo, como se dice en términos comerciales, “crean nuestro deseo de compra…”
Los catálogos se ajustan y han venido a lo largo de muchas décadas ajustándose a esta iniciativa e interés de los fabricantes de … despertar nuestro deseo de compra … destacándose como una de sus grandes “armas” para conseguirlo, pues sus propias características de reunir en un formato condensado y fácil de consultar por parte de los potenciales compradores todas las cualidades técnicas de sus productos, debidamente ilustradas por una colección fotográfica en la que destacan los mejores ángulos y paisajes ambientales para que el automóvil en cuestión aparezca ante sus ojos en su forma mas atractiva. No nos ha de extrañar por tanto que en pleno siglo XXI y a pesar de la evolución seguida por los medios de comunicación, el catálogo siga estando en total actualidad.
Hemos de agradecer que personas aficionadas al automóvil, como nuestro amigo Enrique Orio hayan decidido hace muchos años iniciar y conservar una colección tan interesante como la que ilustra nuestras páginas pues es un verdadero “descubrimiento” adentrarse en sus diversos y variados contenidos apreciando como a lo largo de las décadas los argumentos de venta evolucionaron acomodándose a las también evidentes y distintas necesidades demandadas por la sociedad en cada momento y donde términos como economía, prestaciones, capacidad de carga, espacio, seguridad, robustez, etc. que ahora nos resultan tan familiares, fueron introduciéndose progresivamente en los argumentarios de venta recogidos en los catálogos.
Algo ha sido común siempre a los fabricantes y es que todos, desde el mas modesto utilitario hasta el mas sofisticado y atrevido vehículo deportivo, salen ampliamente favorecidos tras posar como verdaderos “top model” ante los especialistas publicitarios.






